Buceando voy…

De todas las aficiones que he tenido, quizás sea el buceo la que más me ha enganchado.

Empecé en el año 2.003, de la mano de mis amigos de ZOEA y acompañado por, para mi imprescindible, Elena. Nos animamos una tarde de septiembre a pedir información y ese mismo momento, el buen rollo, el ambiente del centro, el compañerismo y la solidaridad entre novatos, nos enganchó y yo en particular, terminé siendo un adicto.

Al curso de Open Water le siguió el Advanced. Tras unos años haciendo inmersiones, decidimos obtener el Rescue Diver. A partir de ahí, mi formación como buceador continuó avanzando con cursos de especialidad (traje seco, nitrox, mantenimiento de equipo, buceo profundo, búsqueda y recuperación), hasta que llegué al nivel más alto dentro de la rama no-profesional de buceo recreativo: Master Scuba Diver.

Todo eso me supo a poco y decidí profesionalizarme haciendo el curso de Divemaster. Es un curso que me encantó y en el que perfeccioné mi técnica de buceo hasta nivel de demostración y pude participar con alumnos en experiencias Discover Scuba Diving, así como asistir a cursos de Open Water y Advanced Open Water y dirigir inmersiones a buzos certificados.

Estas últimas experiencias, unidas a los ánimos de Juan Pablo Camblor, Director de ZOEA, hicieron que me embarcase en la carrera de Instructor de Buceo PADI, actividad que trato de ejercer.

Compartir con alguien su primera experiencia bajo el agua es una sensación indescriptible. Yo ya no me acuerdo de cuál fue la mía, pero puedo imaginarla en cada experiencia Discover Scuba Diving; ver las caras de los nuevos buzos, sus gestos de felicidad al salir del agua… ¡eso es lo que me motiva a enseñar a bucear!

Nos vemos en los mares.